Para hablarnos de cómo cuidar nuestra piel tras el verano, contamos con la colaboración del Dr. Leo Cerrud, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Nacional de Panamá y experto en Medicina Estética en Madrid y Panamá.

Cómo cuidar la piel tras el verano

Volvemos del verano pensando qué bien lo hemos pasado, pero también en ¡cuánto nos hemos pasado con la piel! Incluso las personas más estrictas con la rutina cosmética, en esta época se relajan. La piel sufre en silencio, y vuelve deshidratada, con el colágeno al mínimo, intoxicada, apergaminada, con manchas e incluso opaca. En definitiva, en las peores condiciones estéticas y de salud posibles. Toca ayudarla a recuperar su lustre natural y para ello podemos realizar una rutina cosmética que incluya fórmulas ricas en activos pro-hidratantes, nutritivos y antioxidantes.

Hace algunos años, irrumpieron en el mercado cosmético las ampollas de belleza, que sorprendieron a todos tanto por su efecto flash como por su efecto a largo plazo, según la forma en la que las usaras. Ofrecían y aportaban un brillo inmediato y bastante duradero, la piel se veía luminosa y se notaba. Algunas se presentaron con el, por aquel entonces novedoso, nombre de “proteoglicanos” y poco a poco fue calando en la colectividad más variopinta, hasta convertirse en uno de los productos más demandados y más vendidos.

Ante ese aumento brutal de la demanda, la oferta también aumentó y además se diversificó hasta niveles insospechados. La mayoría de las firmas cosméticas sacaron su versión y, lo mejor, todas compitieron por agregar ese punto de originalidad a un producto bien posicionado.

Hoy por hoy tenemos la mayor variedad de ampollas dispuestas a embellecer la piel, todas con sus diversos efectos sobre la piel: aportar luz, mejorar la hidratación, la regeneración o aumentar la elasticidad. Hay una ampolla para cada tipo de piel y para cada situación. Con o sin proteoglicanos, con activos eficaces como vitamina C, con SPF, con SCA, OIL FREE, especial para la noche, efecto peeling, antioxidante, despigmentante y un largo etcétera.

Proteínas y polisacáridos, base del tratamiento de la piel

Hemos hablado del parecido de estos productos, por lo que todos ellos tienen que tener algo en común. ¿Qué es lo que comparten? La respuesta es muy sencilla. La base de la mayoría de ellos son las proteínas y los polisacáridos, presentes en la matriz celular, la estructura que soporta la piel. Se sabe que ayudan a regenerar las células de la matriz, mejorando la firmeza. Además, producen un efecto hidratante y, según las combinaciones y asociaciones, un efecto iluminador.

Por todo esto, estas ampollas han resultado ser ideales para las pieles deterioradas después del verano. Esos cutis apagados, deshidratados, resecos, quemados y manchados son perfectos candidatos para este producto que, además, producen un efecto inmediato y evidente maravilloso.

A mi me gustan mucho las de Endocare C, tanto por su composición como por su textura, pues las hay para todos los tipos de piel, y las que incorporan protección solar lo hacen con el índice más alto del mercado: SPF 30.